Orden Teosófica de Servicio (OTS)
Voluntariado Teosófico


Sociedad
Teosófica

 

LA SOCIEDAD TEOSÓFICA

 

La Sociedad Teosófica fue fundada en Nueva York el 17 de noviembre de 1875 y su sede central establecida en Adyar, Madrás, India, el 3 de abril de 1905.

A nivel internacional está organizada por países, constituyendo Secciones nacionales, que a su vez, están formadas por Ramas Teosóficas -más de siete miembros- y Grupos de Estudios Teosóficos, -hasta siete miembros- que se integran en su conjunto constituyendo la Sección nacional de la Sociedad Teosófica.

Sus tres Objetivos son:

  1. Formar un núcleo de la Fraternidad Universal de la humanidad, sin distinción de raza, credo, sexo, casta o color.
  2. Fomentar el estudio comparado de la Religión, la Filosofía y la Ciencia.
  3. Investigar las leyes inexplicadas de la Naturaleza y los poderes latentes en el hombre.

 

La Sociedad Teosófica se compone de estudiantes, que pueden pertenecer a cualquiera de las religiones existentes, o a ninguna, que están unidos por su aceptación de los tres Objetos de la Sociedad, por su voluntad de eliminar el antagonismo entre las religiones y unir a todos los hombres de buena voluntad, cualesquiera que sean sus opiniones religiosas, y por su deseo de estudiarlas y compartir el resultado de sus estudios con otras personas. Su vínculo de unión no es la profesión de una creencia común, sino una búsqueda común y una aspiración hacia la Verdad. Sostienen que la Verdad debe buscarse a través del estudio, de la reflexión, de la pureza de vida, de la devoción hacia altos ideales, y miran la Verdad como un premio por el que hay que luchar, y  no como un dogma  impuesto por autoridad. Considera que las creencias deben ser el resultado del estudio individual, o de la intuición, y no su antecedente, y deben basarse en el conocimiento y no en la aserción infundada. Hacen extensiva la tolerancia a todos, incluso a los intolerantes, no como un privilegio que otorgan, sino como un deber que deben respetar, y aspiran a eliminar la ignorancia, y no a castigarla. Ven todas las religiones como una expresión de la Sabiduría Divina, y prefieren su estudio a su condena y su práctica a su proselitismo. La Paz es su lema y  la Verdad es su Objetivo.

 

Teosofía es el cuerpo de verdades, que constituye la base de todas las religiones, sin que pueda ser reclamada como posesión exclusiva de ninguna. Ofrece una filosofía que convierte la vida en inteligible, y que demuestra la justicia y el amor que guían su evolución. Sitúa a la muerte en su lugar correcto, un incidente  recurrente en una vida sin fin, abriendo la puerta a una existencia más plena y más radiante.  Restituye  al mundo las Ciencias del Espíritu, enseñando al hombre a identificar el espíritu  consigo mismo, a la mente y al cuerpo como sus siervos. Ilumina las escrituras y las doctrinas de las religiones desvelando sus significados ocultos, justificándolos así ante la inteligencia, como están siempre justificados ante los ojos de la intuición.

Los miembros de la Sociedad Teosófica estudian estas verdades y los teósofos se las arreglan para vivirlas. Toda persona que desee estudiar, ser tolerante, apuntar a lo alto, y trabajar de forma perseverante, es bienvenido como miembro y le apoya  para que llegue a  convertirse en un verdadero Teósofo.

 

 

  Libertad de pensamiento

   Como sea que la Sociedad Teosófica se ha esparcido a lo largo y a lo ancho del mundo, y como sea que miembros de todas las religiones se han afiliado a ella, sin renunciar a sus dogmas particulares, a las enseñanzas y creencias de sus respectivos credos, se cree necesario insistir sobre el hecho de que no hay ninguna doctrina, ninguna opinión, sustentada o enseñada por quien fuere, que de ningún modo obligue a ningún miembro de la Sociedad y ninguna de las cuales no sea libre de aceptar o rechazar. La aceptación de sus tres Objetivos es la única condición para afiliarse. Ningún instructor, o autor, desde H.P. Blavatsky para abajo, posee ninguna autoridad para imponer sus enseñanzas y opiniones a los miembros. Cada miembro tiene el mismo derecho para unirse a cualquier escuela de pensamiento que pueda escoger, pero no tiene ningún derecho a presionar a cualquier otro miembro a que lo haga. Ni ningún candidato para cualquier cargo, ni ningún elector, puede ser declarado no apto para ocupar el cargo o para votar, a causa de cualquier opinión que pueda sustentar, o a causa de su afiliación a cualquier opinión que pueda sustentar, o a causa de su afiliación a cualquier escuela de pensamiento a la cual pueda pertenecer. Las opiniones o las creencias no confieren privilegios ni infligen castigos. Los Miembros del Consejo General solicitan encarecidamente a cada miembros de la Sociedad Teosófica que mantenga, defienda y actúe sobre estos principios fundamentales de la Sociedad, y por consiguiente, también les pide que ejerzan con valentía su propio derecho a la libertad de pensamiento y de expresión, dentro de los límites de la cortesía y de la consideración hacia los demás.

 

LIBERTAD DE LA SOCIEDAD

   La Sociedad Teosófica, si bien coopera con toda otra organización cuyos objetivos y cuya actividad hacen que esa cooperación sea posible, debe y tiene que permanecer completamente independiente de ellas, sin obligarse a ningún objetivo, excepto los suyos propios, y tiene que desarrollar su propia tarea sobre las líneas más tolerantes e inclusivas, de manera que avance hacia su propia meta, según se indica y está implícito en el título abstracto de “Sociedad Teosófica”.

   Puesto que la Fraternidad Universal y la Sabiduría son indefinidas e ilimitadas, y puesto que para cada uno y todos los miembros de la Sociedad Teosófica existe libertad de pensamiento y acción, la Sociedad permanece libre de afiliación e identificación con cualquier otra organización.

Texto Resolutivo Acordado

Por el Consejo General de la Sociedad Teosófica